Sección
6. La vida de las plantas
En esta sección enfocaremos
el grupo de plantas que evolucionaron más recientemente, las angiospermas,
pertenecientes a la división Anthophyta.Las
angiospermas se caracterizan por tener estructuras reproductoras especializadas,
las flores, en las cuales ocurre la reproducción sexual y se forman las
semillas, y a partir de las cuales se desarrollan los frutos. En el capítulo
35 haremos una introducción a las plantas con flor.
Las plantas son organismos multicelulares
capaces de realizar fotosíntesis y adaptados a vivir en tierra firme.
Las células producidas en los tejidos meristemáticos se diferencian
y se alargan formando los tejidos y órganos especializados del cuerpo.
El cuerpo de la planta consiste en raíces -órganos que fijan la
planta al suelo, del cual absorben agua y nutrientes esenciales-, hojas -áreas
fotosintéticas especializadas cuyas células contienen clorofila-
y tallos -estructuras de conducción y de soporte-. Analizaremos y describiremos
todas estas estructuras en el capítulo 36.
En el capítulo 37 discutiremos
los procesos de transporte de las plantas. Analizaremos, en primer lugar, el
movimiento de agua y minerales en el xilema; en segundo lugar, el transporte
de azúcares disueltos y otras sustancias orgánicas en el floema
y, en tercer lugar, un tema relacionado, los factores que afectan la disponibilidad
de nutrientes para la planta.
La capacidad para responder
a estímulos, tanto internos como externos, es una de las propiedades
esenciales de todos los organismos vivos.
Aunque las plantas literalmente no pueden moverse de un lugar a otro en respuesta a un estímulo, pueden alterar significativamente su relación con el ambiente a través de sus patrones de crecimiento. La velocidad a la cual se diferencian y crecen las células meristemáticas es afectada por factores del ambiente como la temperatura, el agua, la luz solar, la gravedad y el contacto físico con otros objetos, incluyendo a otros organismos. A su vez, las tasas de crecimiento determinan el tamaño de la planta completa, así como el tamaño relativo de sus partes, lo que afecta -por lo tanto- su forma. Además, muchas de las actividades de una planta -especialmente sus ciclos de crecimiento activo, reproducción y dormición - están sincronizadas finamente con el patrón de variaciones estacionales. Las plantas no sólo son capaces de percibir una variedad de factores de su ambiente inmediato y reaccionar frente a ellos, sino que también, y tal vez esto sea lo más importante, son capaces de "anticiparse" a cambios del ambiente y prepararse para ellos. Todos estos temas serán abordadosen el capítulo 38. Examinaremos las respuestas macroscópicas de las plantas a distintos estímulos ambientales y las formas en que sus distintos órganos establecen un "diálogo" que les permiten responder como un todo a los estímulos.

Las plantas, al crecer en altura, compiten por la luz. Esta competencia es particularmente intensa en la selva tropical húmeda, donde la lluvia es muy abundante durante todo el año.
A diferencia de muchos árboles
de las regiones septentrionales del planeta, cuyas copas tienen formas cónicas,
los árboles tropicales presentan sus hojas concentradas en la parte más
elevada y, a vista de pájaro, toman el aspecto de un tapiz verde macizo.
Sólo el 1 ó 2 % de la luz que llega a las copas consigue penetrar
hasta el suelo. Son muy pocos los pequeños árboles que consiguen
crecer hasta alcanzar a las otras copas. Algunas plantas "hacen trampa".
Las lianas leñosas se enroscan alrededor de los troncos de los árboles
y así alcanzan las partes altas y la luz. Otras, como las epífitas,
que viven sobre otras plantas, recolectan y almacenan agua y nutrientes no de
sus hospedadores sino del aire.